El estudio de la Sagrada Escritura es necesario para comprender la divina Revelación y aplicar sus enseñanzas al tiempo presente, el cual presenta nuevos desafíos para la vida cristiana. En la reflexión teológica se parte del dato revelado, se tiene en cuenta el aporte de los Padres de la Iglesia, quienes fueron intérpretes y comentadores de la Sagrada Escritura y, finalmente, la guía del Magisterio de la Iglesia, quien es la custodia del Depositum fidei.

Imagen: Monte Carmelo, Tierra Santa.